martes, 18 de febrero de 2014

Producción y fijación de vinilo glaseado en Barcelona

Hay negocios a pie de calle que, por sus características, necesitan tener un poco más de intimidad que otros. Estamos hablando por ejemplo de centros sanitarios, clínicas dentales, centros culturales, etc. Sus escaparates, en este caso, no son un reclamo de venta como el de cualquier otro negocio, sino una simple entrada donde, una vez dentro, el cliente debe sentirse resguardado de miradas anónimas. Para este tipo de negocios pueden utilizarse dos tipos de vinilos: el vinilo impreso opaco y el vinilo glaseado.

Ambos métodos de rotulación son válidos, pero cada uno tiene, como todo, sus ventajas y desventajas. La rotulación con vinilo opaco permite imprimir sobre él a todo color llamando mucho más la atención que con otro tipo de vinilos, sin embargo su capacidad de transparencia es muy limitada, con lo que en el interior del local la luz queda muy amortiguada por éste. Si nuestra intención es simplemente rotular un espacio para obtener de esta forma un poco de intimidad sin perder un ápice de luz, el vinilo glaseado (llamado también vinilo con efecto al ácido) es nuestra solución. El handicap en este caso es que las impresiones sobre éste son muy limitadas (puede imprimirse, eso sí) con lo cual normalmente optamos por plotear letras o logotipos corporativos sobre el mismo vinilo.

escaparate sin rotular

La parcial opacidad que confiere este tipo de vinilo (que imita al cristal tratado con ácido) es ideal para crear espacios cómodos, íntimos, lejos de miradas indiscretas que puede molestar o contrariar a los clientes que aguardan en el interior. Por ello son muchos los negocios que ponen este tipo de vinilos en sus escaparates, sea de forma integral o parcial, jugando con los espacios sin vinilar para crear formas o espacios que permiten respirar un poco al conjunto final.

El ancho de bobina de este tipo de vinilo es de 1,20 mts, con lo cual si los conjuntos que queremos crear fueran de un tamaño superior al que deseamos sólo tenemos dos opciones. Jugar con las transparencias creando espacios donde no pegaríamos vinilos (con el cristal "desnudo") o solapar dichos vinilos como hicimos en este ejemplo del que ya hablamos anteriormente. Ambas soluciones son habitualmente utilizadas, la del solape por ejemplo puede solucionarse de forma un poco más estética, jugando con alguna línea impresa digitalmente sobre vinilo (un cordón de logos, una cenefa decorativa, etc) o directamente intentando ajustar al máximo ambos vinilos sin llegar al solape total.

rotulación de escaparate

Sobre el negocio del que aportamos las fotografías para este artículo (antes y después) se cubrió la totalidad de las dos puertas de entrada con vinilo de efecto glaseado. Asimismo, las ventanas laterales que forman parte del mismo escaparate y cuya superficie era superior a los anchos de bobina stándares se cubrieron de forma parcial, dejando un pequeño espacio de 15 centímetros arriba y abajo, así como una pequeña franja de 1 centímetro en su parte media. El logotipo se ploteó encima del vinilo superior de forma que le diera al conjunto final una corporatividad que ayudara a identificar el negocio que se desarrolla en su interior.

Las posibilidades para rotular con este tipo de material son infinitas y puede combinarse con otro tipo de vinilos como ya hicimos en esta rotulación de escaparate en un local de Girona; si se deja volar la imaginación y somos creativos podemos rotular nuestro escaparate de forma espectacular. Déjate asesorar siempre por un experto rotulista y escucha sus ideas, crúzalas con las tuyas y seguramente el resultado final será el más adecuado a tus necesidades.

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